No estoy. No soy. Dentro de mi alma sólo queda el relente de una vida que quiere salir a pastar a la luz de la luna.
No sé dónde. No sé cuándo. Me ahogo, en el andén de la estación falta oxígeno. Y la salida de socorro está bloqueada a traición por el plano físico de mi ansiedad incesante.
No sé cómo. Dualidad. Veo un claro de luna al final de la vereda que da otro color al resultado de mi derrota. Sobrevivir en soledad o sobremorir en la obligación de verme ensordecida por un tumulto de voces.
No sé quién. Al menos tengo lejanos recuerdos de aquella que fui y la imagen de mis pétalos azules difuminada a través del tiempo me ayuda a caminar. Todos los túneles tienen un final, y sé que el mio se acerca. Quiero pensar que la esperanza aún está escondida tras los silencios de mi corazón...
No sé dónde. No sé cuándo. Me ahogo, en el andén de la estación falta oxígeno. Y la salida de socorro está bloqueada a traición por el plano físico de mi ansiedad incesante.
No sé cómo. Dualidad. Veo un claro de luna al final de la vereda que da otro color al resultado de mi derrota. Sobrevivir en soledad o sobremorir en la obligación de verme ensordecida por un tumulto de voces.
No sé quién. Al menos tengo lejanos recuerdos de aquella que fui y la imagen de mis pétalos azules difuminada a través del tiempo me ayuda a caminar. Todos los túneles tienen un final, y sé que el mio se acerca. Quiero pensar que la esperanza aún está escondida tras los silencios de mi corazón...

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