
En realidad, me gusta vivir aquí. Me gusta esta tierra. Me gustan sus gentes. Cuando llegué aquí, creí que nunca le tendría cariño a un lugar tan seco y con tanto sol. Asturias es diferente, con su frío, su lluvia, sus bosquecillos y sus acantilados. Es como vivir en un otoño constante, la tardor (¡cómo me gusta esa palabra!). En cambio, Alicante es el verano; las tierra de las fiestas, el calor y los rios sin agua. El día que decida irme, me costará dejarlo todo. He conocido a personas muy grandes, he vivido situaciones imposibles de vivir en cualquier otro lugar, he descubierto nuevas formas de existencia. Seis años dan para aprender muchísimas cosas...
No sé porqué os cuento esto, mi intención era dejar constancia de mi absurdo fin de semana. Digo absurdo porque el surrealismo ya llega a formar parte de mí misma y de mis actos, desde aquel fatídico día en el que decidimos ocupar el aulario I de la UA para que nos concedieran un debate con el rector. Fue mi perdición, el momento en el que dejé de apreciar la realidad y me sumergí de lleno en el mundo AE (siglas de Assemblea d'estudiants, submundo universitario bajo las órdenes del Gran Pollo). Mereció la pena. Desde ese momento: volando voy y volando vengo.
Y el miércoles volé muy alto. Playita del Carabassí, mis niñas (qué bien que os conocí, que bien que estéis junto a mí, vosotras dais caña a mi vida! Rompéis mi monotonía...) y las trufas. Habíamos dejado la parte humana en el maletero, sólo llevábamos puesta la magia. Guitarra, cajón, kazoo y la lluna plena. Las elfas, las brujas, los duendes, las nubes que siempre tenían alas; y, a lo lejos, la civilización absurda del mundo de los hombres, alguien dijo que parecía Mordor. Miércoles de risas y calor. Y algunos recuerdos. Y yo, que intentaba escribir y no era capaz; la escritura es mi cámara de fotos, mi forma de recordar los momentos y las imágenes -observatriz de todo-.
[Y a tí, que siempre te echo en falta. Me pierdo, si cierro los ojos te veo y me pierdo. Vivement septembre.]
Viernes, Pedreguer. Conciertazo de La Gossa Sorda. Mereció la pena dar el coñazo durante un mes para ir a verlos a 85km de Alicante. Que si cada dos días tocaban en Alicante, que si la próxima vez será delante de tu casa porque ya no les quedan lugares para tocar aquí, etc. Al final la comisión coche de Anabel (Punki, Bea, Josem e Isa) y la comisión Ana (con su amiga granaína)... era como un chiste ¿Qué hacen una asturiana, dos murcianas y dos andaluzas en un concierto de La Gossa Sorda gritando Independencia? ¡Asturies y Murcia Independientes, carajo! A Pedreguer llegamos a la una de la mañana, más o menos, cuando iban a empezar a tocar los primeros. Algo muy raro: ¡sólo nos perdimos al salir de San Vicent del Raspeig!. Piperrak sonando en el coche y la mistela empezaba a correr por nuestras venas. ¡¡Subidón!!. Porrico a porrico, entre tragos de kali y cerveza, empieza La Gossa Sorda. Impresionantes. Yo, que nunca los había visto, me metí en mi submundo; de vez en cuando me giraba para cantar con mis niños (Grande Camals mullats, tots junts y abraçats... I obrirem una altra porta evidenciant la mentida, ja em obert totes les ments i els portons de les cases; ssspray i les parets de colors, qui observa als mossos bon observador, al barri somriu perque no estem sols, parem els seus pals, exemples son molts, xarxa d'afinitats dinamitant els ciments del món, juventut i experiencia, referents potents... ) [¿Sabes? Pensé en tí. Quan em despertaves amb caricies i et besaba, pasta amb mantequilla, golpets de pastis, vaig aprendre tantes coses que no he tingut temps de recordar-les, seran els canuts o seran les ganes d'oblidarte. Una vesprada de març, una cançó de Tryo i tu i jo despujats en aquell pis de Metz...Te echo de menos, tu me manques, Vivement septembre] No faltó una sola canción. Recuerdo que antes de empezar el concierto me dije: ya hay ambiente de concierto indepe; un xicon me prohibió hablar en castellano. Nos enzarzamos en el mismo bucle de siempre, la llengua, la cultura... me gusta demasiado llevar la contraria (...), al final les dije que era asturiana, que tenían suerte por hablar su lengua, que en mi tierra no era oficial... y empecé a hablarles en valenciano. Se quedaron un poquito flipados y uno hasta me dijo: yo no tengo problema, si quieres te hablo en castellano. Respuesta: entiendo perfectamente el valenciano, es tu lengua, estás en tu tierra, ¿por qué vas a hablar otra cosa?.
Yo empezaba a ir ya un poquito pasada. Y al final del concierto me empeñé en hacer de “groupie”. Una vez y no más, prometido. Menos mal que venía el Punki Sentimental conmigo, si no acabaría liándola (como dice Bea, aún estaría allí pidiéndole a alguno que me enseñara a tocar la Dolçaina, xD)... me planté delante del Nadal y no recuerdo lo que le dije, sólo me viene a la cabeza la imagen de no saber qué decir y la del Punki diciéndome: Isa, estás nerviosa, es normal. Nerviosa, ahora lo llaman así, iba muy ciega. Y quizá sí, nerviosa. Pero la pregunta es ¿por qué? ¡Pobret!. Me planteo el momento y creo que es porque me di cuenta de que no sabía porqué estaba allí. Pero bueno, es una experiencia más. Nunca había hecho de “groupie”, y no creo que repita la experiencia. Tengo su firma, al menos, un recuerdo de ese concierto, salvando los que tengo en la cabeza y los que ahora quedarán reflejados en este folio en blanco, que no son pocos. También fue gracioso ver al Josem diciéndole a Nadal que habíamos sido los únicos en gritar Visca la Terra Lliure. Lo demás está un poco difuminado. Sé que me caí y que me llevaron a mi casa...
Al día siguiente llamé a Bea, como siempre que me pongo muy borracha: ¡dime que no he cometido ninguna locura de la que deba arrepentirme! No, te lo pasaste muy bien y los demás también. Y me fui a su casa a preparar la noche del sábado, la despedida de la Fuen. Eso sí, antes estuvimos en urgencias toda la tarde porque en la caída de la noche anterior me destrocé el cuarto dedo de la mano derecha. ¿Por qué por donde pasamos vamos liándola?: cuando me estaban cogiendo los datos cantábamos nuestra versión asamblearia de Vamos a contar mentiras (Bolonia no privatiza y la banca es solidaria, Zapatero es socialista y el rector es progresista), o aquella que en Lovaina les cantaban a los antidisturbios (Hoy tú de negro, mañana tu familia)... y recordando el concierto de la noche anterior, analizando las letras del grupo a nuestra manera -algún día escribiré algo al respecto- y preparando mentalmente la noche que se nos venía encima.
Y lo peor de todo esto es que ¡hasta me parece normal que nos disfracemos y la liemos cada semana! Os explico: para la fiesta de la Fuen nos difrazamos del Espíritu de la Alegría, y fuimos a recogerla al curro para llevarla a Agost, al D'axavo Festival, donde estaban todos los maulets esperando. Gran noche, a pesar del cansancio. Noche indepe, como vienen siendo muchas de mis noches últimamente. Los pueblos empiezan a despertar de su siesta... ¡resposta i color! Creo que ya hasta me emociono al escuchar No volem cap...aunque quizá sea por la versión asamblearia (No volem ser estudiants de bolonia, no volem més esta universitat, volem volem volem volem una reforma, volem volem volem que siga popular!)
[Y sigo echándote de menos, mon pianiste revolutionnaire, Vivement septembre]
Me siento a gusto en esta tierra. Aunque el calor apriete, la brisa de mis brujillas y mis duendes me abanica de forma constante; aunque mires hacia donde mires veas secarral y urbanizaciones (la mano del ser humano no es tan invisible), el color de la fuerza de las gentes de este lugar y sus ganas de lucha hacen de éste un país bonito y habitable.
Definitivamente, cuando decida irme voy a tener que sacar mucho coraje desde muy dentro de mí. Pero, mientras tanto, voy a continuar volando junto a vosotros... porque no concibo otra forma de vivir más que volando.
No sé porqué os cuento esto, mi intención era dejar constancia de mi absurdo fin de semana. Digo absurdo porque el surrealismo ya llega a formar parte de mí misma y de mis actos, desde aquel fatídico día en el que decidimos ocupar el aulario I de la UA para que nos concedieran un debate con el rector. Fue mi perdición, el momento en el que dejé de apreciar la realidad y me sumergí de lleno en el mundo AE (siglas de Assemblea d'estudiants, submundo universitario bajo las órdenes del Gran Pollo). Mereció la pena. Desde ese momento: volando voy y volando vengo.
Y el miércoles volé muy alto. Playita del Carabassí, mis niñas (qué bien que os conocí, que bien que estéis junto a mí, vosotras dais caña a mi vida! Rompéis mi monotonía...) y las trufas. Habíamos dejado la parte humana en el maletero, sólo llevábamos puesta la magia. Guitarra, cajón, kazoo y la lluna plena. Las elfas, las brujas, los duendes, las nubes que siempre tenían alas; y, a lo lejos, la civilización absurda del mundo de los hombres, alguien dijo que parecía Mordor. Miércoles de risas y calor. Y algunos recuerdos. Y yo, que intentaba escribir y no era capaz; la escritura es mi cámara de fotos, mi forma de recordar los momentos y las imágenes -observatriz de todo-.
[Y a tí, que siempre te echo en falta. Me pierdo, si cierro los ojos te veo y me pierdo. Vivement septembre.]
Viernes, Pedreguer. Conciertazo de La Gossa Sorda. Mereció la pena dar el coñazo durante un mes para ir a verlos a 85km de Alicante. Que si cada dos días tocaban en Alicante, que si la próxima vez será delante de tu casa porque ya no les quedan lugares para tocar aquí, etc. Al final la comisión coche de Anabel (Punki, Bea, Josem e Isa) y la comisión Ana (con su amiga granaína)... era como un chiste ¿Qué hacen una asturiana, dos murcianas y dos andaluzas en un concierto de La Gossa Sorda gritando Independencia? ¡Asturies y Murcia Independientes, carajo! A Pedreguer llegamos a la una de la mañana, más o menos, cuando iban a empezar a tocar los primeros. Algo muy raro: ¡sólo nos perdimos al salir de San Vicent del Raspeig!. Piperrak sonando en el coche y la mistela empezaba a correr por nuestras venas. ¡¡Subidón!!. Porrico a porrico, entre tragos de kali y cerveza, empieza La Gossa Sorda. Impresionantes. Yo, que nunca los había visto, me metí en mi submundo; de vez en cuando me giraba para cantar con mis niños (Grande Camals mullats, tots junts y abraçats... I obrirem una altra porta evidenciant la mentida, ja em obert totes les ments i els portons de les cases; ssspray i les parets de colors, qui observa als mossos bon observador, al barri somriu perque no estem sols, parem els seus pals, exemples son molts, xarxa d'afinitats dinamitant els ciments del món, juventut i experiencia, referents potents... ) [¿Sabes? Pensé en tí. Quan em despertaves amb caricies i et besaba, pasta amb mantequilla, golpets de pastis, vaig aprendre tantes coses que no he tingut temps de recordar-les, seran els canuts o seran les ganes d'oblidarte. Una vesprada de març, una cançó de Tryo i tu i jo despujats en aquell pis de Metz...Te echo de menos, tu me manques, Vivement septembre] No faltó una sola canción. Recuerdo que antes de empezar el concierto me dije: ya hay ambiente de concierto indepe; un xicon me prohibió hablar en castellano. Nos enzarzamos en el mismo bucle de siempre, la llengua, la cultura... me gusta demasiado llevar la contraria (...), al final les dije que era asturiana, que tenían suerte por hablar su lengua, que en mi tierra no era oficial... y empecé a hablarles en valenciano. Se quedaron un poquito flipados y uno hasta me dijo: yo no tengo problema, si quieres te hablo en castellano. Respuesta: entiendo perfectamente el valenciano, es tu lengua, estás en tu tierra, ¿por qué vas a hablar otra cosa?.
Yo empezaba a ir ya un poquito pasada. Y al final del concierto me empeñé en hacer de “groupie”. Una vez y no más, prometido. Menos mal que venía el Punki Sentimental conmigo, si no acabaría liándola (como dice Bea, aún estaría allí pidiéndole a alguno que me enseñara a tocar la Dolçaina, xD)... me planté delante del Nadal y no recuerdo lo que le dije, sólo me viene a la cabeza la imagen de no saber qué decir y la del Punki diciéndome: Isa, estás nerviosa, es normal. Nerviosa, ahora lo llaman así, iba muy ciega. Y quizá sí, nerviosa. Pero la pregunta es ¿por qué? ¡Pobret!. Me planteo el momento y creo que es porque me di cuenta de que no sabía porqué estaba allí. Pero bueno, es una experiencia más. Nunca había hecho de “groupie”, y no creo que repita la experiencia. Tengo su firma, al menos, un recuerdo de ese concierto, salvando los que tengo en la cabeza y los que ahora quedarán reflejados en este folio en blanco, que no son pocos. También fue gracioso ver al Josem diciéndole a Nadal que habíamos sido los únicos en gritar Visca la Terra Lliure. Lo demás está un poco difuminado. Sé que me caí y que me llevaron a mi casa...
Al día siguiente llamé a Bea, como siempre que me pongo muy borracha: ¡dime que no he cometido ninguna locura de la que deba arrepentirme! No, te lo pasaste muy bien y los demás también. Y me fui a su casa a preparar la noche del sábado, la despedida de la Fuen. Eso sí, antes estuvimos en urgencias toda la tarde porque en la caída de la noche anterior me destrocé el cuarto dedo de la mano derecha. ¿Por qué por donde pasamos vamos liándola?: cuando me estaban cogiendo los datos cantábamos nuestra versión asamblearia de Vamos a contar mentiras (Bolonia no privatiza y la banca es solidaria, Zapatero es socialista y el rector es progresista), o aquella que en Lovaina les cantaban a los antidisturbios (Hoy tú de negro, mañana tu familia)... y recordando el concierto de la noche anterior, analizando las letras del grupo a nuestra manera -algún día escribiré algo al respecto- y preparando mentalmente la noche que se nos venía encima.
Y lo peor de todo esto es que ¡hasta me parece normal que nos disfracemos y la liemos cada semana! Os explico: para la fiesta de la Fuen nos difrazamos del Espíritu de la Alegría, y fuimos a recogerla al curro para llevarla a Agost, al D'axavo Festival, donde estaban todos los maulets esperando. Gran noche, a pesar del cansancio. Noche indepe, como vienen siendo muchas de mis noches últimamente. Los pueblos empiezan a despertar de su siesta... ¡resposta i color! Creo que ya hasta me emociono al escuchar No volem cap...aunque quizá sea por la versión asamblearia (No volem ser estudiants de bolonia, no volem més esta universitat, volem volem volem volem una reforma, volem volem volem que siga popular!)
[Y sigo echándote de menos, mon pianiste revolutionnaire, Vivement septembre]
Me siento a gusto en esta tierra. Aunque el calor apriete, la brisa de mis brujillas y mis duendes me abanica de forma constante; aunque mires hacia donde mires veas secarral y urbanizaciones (la mano del ser humano no es tan invisible), el color de la fuerza de las gentes de este lugar y sus ganas de lucha hacen de éste un país bonito y habitable.
Definitivamente, cuando decida irme voy a tener que sacar mucho coraje desde muy dentro de mí. Pero, mientras tanto, voy a continuar volando junto a vosotros... porque no concibo otra forma de vivir más que volando.
“La libertad es la ausencia del miedo”

Cada vez mas los pueblos hablan luchan y es genial!! que nadie se rinda y continuemos en lucha!!!
ResponderSuprimiry por otra parte, espero que este mejor el cuarto dedo de tu mano derecha!!
pasate genial, descansa mucho y nos vemos en septiembre. pero de todos modos me podras mandar cualquier cosa por email, y quizas yo tambien te mande musica por email, asi escuchas y puede que te resulte mas facil escribir las letras.
besets
Vale, perfecto. Entonces nos veremos el viernes. Quizas te llame el jueves o el viernes cuando este en Alicante y 'posee' mi movil, asi te confirmo y me entero de mas cosas. Besets!
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